¿Que habéis conseguido revolucionar
hasta ahora?
Respuesta: la revolución, a partir de nuestros
primeros comienzos hasta ahora.
Introducción
para lectores y oyentes como apoyo para el EMF Colombia.
Entretiempo la discusión
colectiva está
internacionalizada y sigue propagandose en los
diferentes continentes.
La mujer que habla en la radio (véase: Mensaje
radiofónico) -y a ella teníamos (Huber) que responder,
porque ha exigido de nosotros una entrevista como condición imprescindible
para poder ocuparse de la mencionada emisión radiofónica-
esta mujer se llamaba Consuelo Rojas. La hemos encontrado personalmente
en contadas ocasiones y en 2001 hemos experimentado por casualidad que
ha muerto en 2000 por un así dicho cáncer. En el primer encuentro
en 1996 y en el año siguiente ella estaba en la plenitud de su vida
(tenía 36 años). Después de nuestros encuentros con
ella, ha sentido la necesidad de ocuparse del así dicho socialismo
científico. También tenía otras evasivas como por
ejemplo fundar y dirigir un instituto esotérico, dirigir un grupo
de rehabilitación psiquiátrica organizando excursiones por
los alrededores y dirigir exposiciones artísticas, -todo esto hasta
el año 1997. Evasivas para no empezar en el acto con el concepto
de la enfermedad, con el SPK y sobre todo con la colectividad, para mantenerse
en la distancia. En los años siguientes ha gozado también
de un romance, como nos ha dicho una amiga de ella. También esta
amiga ha dicho que Consuelo ha rechazado hasta el fin toda terapia. Le
agradecemos su ayuda auténticamente generosa en favor de propagar
el SPK en España y en el continente latinoamericano, primeramente
en Venezuela.
En contestación a las preguntas
Condiciones generales:
En todos los tiempos y en todas las partes del mundo
donde partes de la sociedad han empezado o empiezan a defenderse abiertamente,
todos los demás, casi siempre la mayoría, es decir los más
fuertes, toman esto por dudoso, extraño, insólito y desacostumbrado.
Los más fuertes suelen hacerse los ofendidos y los heridos, manifiestan
incomprensión y ya pronto los que están tomados por molestos
están considerados como si no estuvieran en su juicio (mente
capti) y como incurables (como corruptos, perversos, enfermos, enfermizos,
brujos y como los que tienen que ser convertidos y salvados). Muchas veces
estos insurrectos son cómplices de eso en tanto que no pueden contestar
satisfactoriamente a las preguntas de los interlocutores, o simplemente
como "seres carenciales que es el ser humano" (Adolf Portmann y otros)
están demasiado debilitados para poder resistir a esta parte de
la tortura mediante interrogatorio (antaño Inquisición, hoy
en día por ejemplo entrevista). ¿Verdad? Por supuesto conviene
preguntar en materia del SPK (Colectivo Socialista de Pacientes) a los
que siguen con ello. Pero si fuesen buenas preguntas, preguntas acerca
de lo fundamental, ¿por qué son siempre las minorías
los dudosos, los que son considerados como dignos de ser puestos
en duda (fragwuerdig) y no preferentemente sus adversarios
y enemigos, los bien situados?
Con esto ya estamos en el punto esencial de la
primera pregunta: nosotros los del SPK rechazamos toda terapia. Los
que aplican las terapias no saben lo que hacen, pero los engañados
no son ellos con su ignorancia (cada socrático mediocre (Hamer p.ej.)
puede mandar a paseo fácilmente a estos engañadores y charlatanes),
sino los afectados por las terapias. Toda terapia, empezando con el comportamiento
expresivo verbal o también no verbal de los dignatarios terapéuticos
hasta las operaciones con láser y escalpelo (radiología,
cirugía), es terapia mediante abobamiento, envenenamiento, mutilación,
amputación y asesinato ("Le trépas vient tout guérir
..." - La muerte cura todo... así en un poema francés que
se aprende en la escuela). Eso saben todos ya desde hace mucho. ¿Pero
por qué nos preguntan a nosotros? ¿Solamente porque nosotros
lo decimos en voz alta y lo escribimos y nos portamos conforme a eso? ¿O
es que porque ya conocen las respuestas de estos expertos dudosos y dignos
de ser puestos en duda, o tal vez tienen miedo a perder su simpatía,
a caer entre sus manos sabiendo lo que les pasará en el caso de
la terapia? Nosotros en el papel de los dignos de ser puestos en duda tenemos
que saber replicar. Pero sin embargo: Hay más dignos que generalmente
no pueden ser preguntados ni pueden contestar. Pero por ahora somos igualmente
responsables también de eso.
Pregunta por las necesidades:
La primera necesidad de los pacientes consistía y consiste en que han elegido con sus pies (mit den Fuessen waehlen) o de cualquier otro modo la decisión de haber venido a vernos precisamente a nosotros y a nadie más. Nosotros como pacientes les damos la razón en todo caso a los pacientes que han venido a vernos, aumentando el abismo entre ellos y todos los demás a los que no han ido. Si estos pacientes, en el caso de emergencia, con una hemorragia violenta o con dolores insoportables, que también existen sin duda alguna, se sometieran a una terapia, entonces lo hacen junto con nosotros para aumentar el abismo, y ni ellos mismos ni nosotros tenemos la responsabilidad de su ingreso que se efectúa casi siempre bajo la presión de su entorno y sus familiares. Matar al paciente y también al dolor, en principio cada uno es capaz de hacerlo y también de sustituir sustancia corporal por cuerpos extraños (infundir, transfundir en el caso de una hemorragia). Es decir la capacidad no puede ser el motivo por el que se nos pregunta exclusivamente a nosotros. Pero para que durante el acto de asesinar no se apliquen terapias impunemente, nosotros utilizamos también medios jurídicos contra eso. Gracias a la astropatía sabemos de antemano lo que ocurrirá. Aparte de la terapia que no aplicamos, nosotros hacemos y sabemos hacer y debemos hacer y tenemos que hacer muchas otras cosas más, a saber, cosas que se omiten totalmente en las terapias. Pero la superfluidad deriva exclusivamente de dicha terapia y de ninguna manera del mencionado "resto" que es mucho más grande. Pero en el caso de los pacientes que conocemos ya desde hace mucho y que no vienen por primera vez a vernos, pasa comparativamente poco al respecto. También gracias a la astropatía se puede saber de antemano si a alguien le podrá pasar algo, e incluso cuándo y aproximadamente qué le puede pasar. Casos de emergencia, como por ejemplo hemorragias violentas y dolores insoportables, son la consecuencia de un estar-en-equilibrio-con-las-condiciones-nocivas. La hemorragia violenta, la fractura de pierna, la apendicitis son el compromiso correspondiente. "Conflictos" y cosas por el estilo no los hay aquí y tampoco en ninguna otra parte, a no ser que sea en la terapia y el diagnóstico. El equilibrio absoluto es la muerte, la forma dominante de toda terapia, como ya se ha dicho. Si estas declaraciones chocaran a alguien, entonces eso no es nuestra intención, sino más bien eso deriva de la materia. También el choque es la manifestación de la mencionada armonía preestablecida, aunque no de aquella armonía preestablecida por la cual se ha entusiasmado el filósofo Leibniz, un siglo más tarde afirmado con aplauso por su colega de filosofía Friedrich Nietzsche.
Con respecto a los dolores insoportables he aquí otra anotación: ningún ser vivo, donde quiera que esté, está hoy en día totalmente libre de lo que se llama en la terapia y en el diagnóstico enfermedad de cáncer. Si el aumento de la esperanza de vida que se celebra por un lado a voz en grito como progreso de la medicina y por otro lado se lo condena como muy alarmante ("explosión demográfica"), aunque cuanto más crece la densidad de médicos tanto más sube el índice de mortalidad de los patientes, un hecho que es registrado también como muy alarmante, en resumen: si cada uno tuviera hoy en día 500 años, entonces muchos sabrían mejor lo que es un cáncer = iatrocapitalismo, lo sabrían también sin teorías científicas, también sin más progresos y sea en la medicina genética misma. Para comprobar esto ni siquiera se necesitaba astropatía. Es decir que no es siempre mala cosa el envejecer aunque sea siempre lo mismo, repitiendo eternamente lo mismo (Friedrich Nietzsche) y aunque uno envejeciera 500 años y más. Sigamos entonces esperando con toda confianza los progresos de la medicina y que ella lo haga posible, a saber una expectativa de vida de 500 años.
También es cosa probada por la experiencia que a aquellos de entre nosotros que han obtenido sus diplomas en disciplinas terapéuticas como pacientes de frente, les resulta mucho más fácil dejar de aplicar terapias, por no hablar de los que han estudiado en contra de su propia voluntad y convicción p.ej. jurisprudencia, ciencias naturales e idiomas para poder atacar mejor en lugar de sacar más dinero de los demás. No sabemos si Nietzsche había pensado en esta clase de terapia cuando escribió: "Médico, ayúdate a ti mismo, así ayudas también a tu paciente." Incluso esta clase de terapia (curación y autocuración) no es cosa nuestra, aunque nos entendemos completamente con Hegel y Marx como materialistas que no tienen la menor confianza en pensamientos y palabras, a menos que tengan la "autoridad" (Hegel) de poder existir y sostenerse materialmente.
Otra vez: a todo comienzo respecto a las necesidades,
precede la decisión en virtud de la enfermedad. Esta decisión
es al mismo tiempo una decisión política que reduce a cero
la distancia entre nosotros y los nuevos pacientes. Dentro de este contexto
por supuesto no hay espacio para la terapia. Cada nueva actividad dentro
de este espacio libre observa las reglas de la liberación en virtud
de la enfermedad, lo que es en primer lugar la destrucción de toda
terapia. Todas las apariencias de lo contrario engañan.
Para lo que otros llaman por ejemplo sustancias homeopáticas o medidas
dietéticas o diagnóstico astrológico, nosotros hemos
encontrado la designación colectiva iatrocidio, un calificativo
que constituye al mismo tiempo un programa y sirve para descartar toda
terapia y con eso no se sana ni se cura a nadie, como tampoco con cualquier
terapia o medicina. Pero fortalecido de este modo por la enfermedad, uno
está capacitado en virtud de la enfermedad para hacer muchas
cosas en vez de ser mutilado, envenenado y adaptado de nuevo al equilibrio
mortal para cuyo mantenimiento la medicina dominante hace prodigios y,
sin duda alguna, como la medicina de la muerte adelantada (armonía
preestablecida, véase arriba) hace milagros y no podría ser
mejor, ¡en efecto!
A la próxima pregunta (¿Qué pasaba con los pacientes?) contestamos como sigue: Con la huelga de hambre de 1970 el SPK se presentó por primera vez al público, los pacientes se sustraían, es decir sustraían sus cuerpos a toda toma de influencia médica. Muchos médicos se veían obligados a mandar pacientes que lo pedían al SPK donde había agitación, sobre todo también contra la terapia, en lugar de terapia. Según las averiguaciones de la universidad de Heidelberg (¡1995!) no se realizaba hasta hoy el regreso arrepentido, como lo esperaba, de los 500 pacientes del SPK a los médicos. Nadie jamás ha declarado y mucho menos probado que nosotros hubiéramos tenido la oportunidad de dejar morir a alguien de nosotros del SPK. La pregunta sobre qué pasó con ellos y si les dejamos morir, la transmitimos a todos aquellos en Alemania y Europa que pagan honrada y formalmente sus impuestos directos e indirectos ayudando de esta manera a construir clínicas terapéuticas y en ocasiones también campos de concentración terapéuticos. (Todo lo que uno come, bebe y secreta, algunas veces también el aire que uno espira e inspira (durante las vacaciones, en la UCI etc.), todo esto está gravado con impuestos. Esto se llama impuestos indirectos a diferencia de lo que se paga directamente a Hacienda. ¿Conocido? No hay inocentes (Ravachol).)
Con respecto al cáncer de M. con los dolores
terribles, la terapia existente con sus drogas, de las que esta terapia
es igualmente responsable, y también el alcohol es una droga, ha
tomado la decisión en su lugar. Dios es el dolor del hombre (Ludwig
Feuerbach) y también lo inverso puede acontecer, a saber, que el
dolor se convierta en el dios del hombre (dios y el diablo son uno, según
August Strindberg). No es una terapia si se sabe eso pero puede posibilitar
la decisión y también un SPK. Aparte de la terapia, ¿quién
o qué ha contribuido a que no se haya producido de alguna forma
un SPK alrededor de M.? A lo mejor debería uno poner esta pregunta
en primer lugar. En todo caso consta que nunca haya existido una relación
entre el SPK pasado y el así llamado cáncer. Y la idea SPK,
en caso de que ésta la hubiera encontrado él alguna vez,
sigue siendo como toda idea algo abstracto si no está transformado
en materia, si no está transformado en obligación, sigue
siendo abstracto, en el mejor de los casos un detalle accesorio dentro
de una amistad sin compromiso.
Próxima pregunta: ¿Pero vosotros
utilizáis también algún tipo de terapia?
Sí, estamos en contra de la salud, pero utilizamos
hierbas curativas y acupuntura. Sí, esto es una contradicción,
que aumenta todavía más si admitimos que probamos y hemos
probado todavía mucho más y procedemos en este contexto no
dogmáticamente, así que estamos entre todas las aguas y muy
a menudo también entre las de los política e ideológicamente
benévolos. Después de todo lo dicho también acerca
de esta pregunta, la respuesta puede ser corta: todo lo que es apropiado
para abrir camino y fomentar la decisión fundamental contra la salud
y la terapia y en perjuicio de la clase médica nos conviene, se
llame como se quiera. Nosotros lo llamamos iatrocidio si actúa en
esta dirección. Contra rumores nosotros forjamos cotilleocidios
eficaces y probados. Si vemos que eso se aprecia solamente como remedio
casero o medicina barata, sabemos retirarnos y dejamos el lado comercial
de este asunto a los terapéutas, también a los terapéutas
alternativos. Por supuesto tampoco aquí nosotros, los pacientes,
no dejamos morir a los pacientes sino que les apoyamos p. ej. con medios
jurídicos si se dirigen como médicamente estafados de nuevo
a nosotros para ser apoyados y se han acercado de este modo a una decisión,
lo que pasa bastante a menudo.
Pregunta por los "neologismos" del Frente de Pacientes:
Con respecto a nuestras expresiones diapática
y patopráctica debería estar más o menos claro
que se trata de algo metódico dentro del contexto general correspondiente
en el que estas expresiones surgen en nuestros textos, es decir que éstas
remiten a caminos, porque método significa eso, para avanzar
en el comprender y el manejar de lo objetivo y también de lo resistente.
Un detalle de la diapática es, también en resumen,
la dialéctica, es decir la dialéctica materialista. Nos preguntamos
cómo se nos presenta una cosa o un ser si uno lo comprende desde
el punto de vista de la enfermedad. Por ejemplo es una diferencia si comprendemos
la ropa de alguien como una entre muchas prótesis que tienen
su origen en el mundo mercantil capitalista y su cuerpo como producto de
los víveres del mismo origen (¿de dónde quieres
que uno lo saque?) o si uno formula psicologismos, aplica matemáticas
y estadísticas, estandariza, convierte todo en una cuestión
de prestigio; en resumen: si uno es valorizado o depreciado, según
la ropa o según las costumbres alimenticias inculcadas. En su lugar
nosotros aplicamos las categorías de la alienación, el trabajo
asalariado, lo "biológico" (autogeneración, especie),
el capitalismo ahistórico, es decir que nosotros comprendemos
el asunto a modo de prueba desde el punto de vista del concepto
de la enfermedad. Enfermedad es la condición de todo este atavío
y de todo con que éste está relacionado y al mismo tiempo
es la protesta contra todo esto y es lo que posibilita o imposibilita todo
esto. Contra algo sí tiene que defenderse, contra los ataques
de parte de alguna gente, p. ej. de la gente "politizada" por haberse vestido
bien y al revés. Pero todo depende de la cercanía respecto
a la enfermedad, todo depende de la decisión a favor de la enfermedad,
todo depende de la decisión, porque la decisión a favor de
una cosa y al mismo tiempo a favor de lo contrario, eso no es posible en
el mundo real (Aristóteles). Diapática también quiere
decir: introducir la enfermedad en la medicina (porque ahí, en la
medicina, no está), en la justicia, deducir la matemática
de la enfermedad (2 en 1, autogeneración, un momento del concepto
de la enfermedad, lo "biológico", como ya mencionado arriba), en
lugar de liquidar la enfermedad matemáticamente, en vez de reclamar
jurídicamente indemnización, en vez de reconvertir la enfermedad
en dinero que es el medio de canje en el capitalismo, en el que la enfermedad
tiene su origen. En este contexto no hace falta ciencias
especializadas, porque: ya en la dialéctica y mucho más
en la diapática las cosas existen en los conceptos de sus
opuestos. Que la diapática es la teoría universal de la patopráctica,
esto sería demasiado generalizado. Pero los detalles son
a veces y en gran cantidad demasiado tontos, pero en los detalles, así
se dice, hay demonio encerrado, sobre todo por debajo de la cintura y bajo
la piel (unter der Haut) donde la enfermedad está también,
como más allá y detrás de las estrellas y por en medio
de las estrellas, porque el "dia" de diapática
significa también: por en medio de algo. Patopráctica es
el realizar del conocimiento y el realizar activo y efectivo, ambos sobre
la base de la decisión a favor de la enfermedad. Ejemplo: En lugar
de pronunciar discursos revolucionarios acerca de la enfermedad en una
sala de audiencia (Schwurgerichtssaal) llena de reporteros un paciente
de frente grita hasta que le alejan de la sala de audiencia, esta rima
de niños: Encarcelad a los jefes / todo el poder para los enfermos
(Bosse in die Schranken / Alle Macht den Kranken!). Al menos de
esto se enteran inevitablemente los lectores de la prensa y los oyentes
de la radio, porque esta rima (y en alemán se rima) no se puede
desfigurar contrariamente a las posibilidades y las intenciones de los
medios del espectáculo y de la comunicación. El callar puede
matar, el reír y la burla también. Pero quien se troncha
interiormente de risa, quien enferma de risa con todo eso, se aproxima
ya mucho más a la patopráctica. Dicho otra vez de una manera
totalmente general, la revolución nueva en virtud de la enfermedad
es, por cierto, una patopráctica, porque ofensas y humillaciones
las hay siempre, pero lo que hace falta casi siempre es el uso y la aplicación
eficaces de la enfermedad.
Observación incidental: Es fácil preguntar por cosas que están explicadas de manera totalmente diferente aquí y allá en centenares de páginas de papel. Recopilar estas respuestas no sirve para nada porque respuestas no son una respuesta, igual que verdades no son la verdad. Hegel dice: Quien quiera explicar y refutar, tiene que colocarse totalmente dentro de la fuerza del adversario y dentro del contexto de su vigor. Alcanzar al adversario donde éste no está no favorece la cosa. Así también el explicar tiene su dialéctica particular con respecto a la decisión, sobre todo en materia de la enfermedad.
Pregunta: ¿Qué tipo de material
ofrecen los pacientes?
Respuesta: Aparte de la decisión previa,
los pacientes vienen y se quejan de un cáncer, un tumor cerebral,
dolores de cabeza, ser perseguidos, mutilaciones de guerra, achaques, un
dolor fantasma, una ruptura del tejido cicatricial y de muchas cosas más.
Si la pregunta se refiere solamente a un ejemplo, un detalle, hay
un ejemplo largo y detallado en SPK:
Hacer de la enfermedad un arma, sobre el tema de la así
llamada manía persecutoria.
Pregunta acerca de la relación entre la
astrología y la revolución:
También lo astrológico forma parte
de las cosas que hemos probado, aplicado y que nos parecen bastante útiles.
Además se puede generalizar este método entre nosotros, todos
lo han aprendido y pueden contribuir en algo si hacen falta soluciones.
Nosotros atacamos en el momento justo, sabemos lo que pasa, sabemos lo
que hay que evitar y conocemos también el resultado a grandes rasgos
del asunto, a menudo ya con muchos años de anticipación.
Esto es una diferencia entre ignorar totalmente y saber algo, ¿verdad?
Incluso la genética está soñando todavía con
esto. Y la genética sí funcionará de una manera plenamente
mecánica, desde defectos hasta la producción artificial de
daños. En cambio la astropatía es aplicable dialécticamente
en lugar de mecánicamente, incluso es aplicable diapáticamente.
De lo contrario no hablaríamos de astropatía (con las estrellas)
y patastría (contra las estrellas). Aparte de todo esto no tenemos
que defender ni rechazar la astrología-en-general porque, lo que
concierne a nosotros, hemos probado y filtrado durante bastante
tiempo. De los pros y contras vive desde hace milenios toda una literatura
y casi siempre con los mismos argumentos insulsos y rancios.
Por lo demás pensamos que todo, incluído la naturaleza de hoy, ha servido más para lo malo que para lo bueno a lo largo de la historia de la sociedad. Ha fracasado más o menos todo desde hace milenios. Los astros no pueden influir e indicar nada que no les sea echado en las fauces como materia prima en forma de los productos y materiales de toda la sociedad. Los astros son muy generosos, se contentan también con sustitutos, como lo sabían ya los antiguos médicos sacerdotes con sus víctimas humanas y pecuarias. Solamente el proceso histórico social basado en la subyugación y la explotación es implacable, es mecánica (iatrarquía), sin acción y actividad materialista-dialécticas en contra. Por supuesto hay sustituto para todo, para la guerra e incluso para el alcohol, y no tiene por qué haber siempre un sustituto peor. Y astrólogos capacitados saben elegir entre estos sustitutos. Hemos utilizado varias veces a Neptuno como camuflaje para el paso de una frontera. Tal vez nos deberíamos haber emborrachado con alcohol hasta ya no poder ver nada y para poder creer, con un trago de alcohol metílico, que nadie nos ve tampoco a nosotros.
Considerar las guerras solamente como conflictos
sociales, nos parece un poco insuficiente. Lo que nos ha ocupado ya varias
veces, también literariamente, son lo económico (Karl Marx)
y las cuestiones de prestigio (Hegel, "Amo y Esclavo") unidos con la base
enfermedad (la hipóstasis de los instintos de saciarse y los instintos
de imponerse y en general de los instintos, nos parece una tontería).
Nos imaginamos que, sin las revoluciones pasadas, las preguntas a nosotros,
si es que las hubieran, vendrían de una sucursal del Vaticano, es
decir de un interlocutor como una priora aristocrática de un convento
de monjas con un médium espiritista como intermediario, nosotros
mismos como voz de ultratumba del más allá, como ahorcados
enterrados desde hace mucho no lejos de un muro del cementerio, un muro
de vergüenza, enterrándose todo de nosotros todo lo que no
les servía a los patólogos. Muchas gracias a todos vosotros
que sois revolucionarios fracasados, también en el nombre y de parte
de la Radiotelevisión Pública. No sabemos qué es una
revolución
de los errores personales (forma parte
de las preguntas). Quizás no entendemos por revolución y
tampoco por persona lo mismo que la autora de la pregunta correspondiente.
En relación con todas estas preguntas nos consta que nosotros no
conocemos en absoluto una revolución fracasada.
Lo que sí conocemos son profanos fracasados que creen mantenerse
imparciales, usufructuarios inmaduros y tardíos, indecisos, es decir:
a nuestro entender enfermos reaccionarios que son hoy en día una
contribución más y más importante, e incluso imprescindible,
al cambio de mal en peor de lo existente, según criterios subjetivos.
La lucha por el reconocimiento (Hegel) y el instinto de saciarse (Moleschott,
Hobbes etc.) no son la naturaleza humana en el estado primordial, sino
como momentos abstractos son atavismos del estado primitivo de la mecánica
primitiva de las mercancías y de los valores. La solución
que es la especie humana empieza con a-favor-de-la-enfermedad,
como protesta sin rumbo fijo (SPK - HACER DE LA ENFERMEDAD UN ARMA), hoy
y en todo el mundo, terrible (INVARIANTI
1990).
Acerca de la pregunta o bien de la puesta en descrédito
a modo de prueba de las revoluciones hay de un poeta alemán
llamado Nikolaus Lenau que murió, según dicen, en un llamado
estado de "enajenación mental", una declaración de bastante
calidad:
| A los albigenses siguen los
Husitas
y vengaron con mucha sangre lo que aquéllos sufrieron. Después de Hus y Ziska vienen Lutero, Hutten los 30 años, los luchadores de las Cevenas, los asaltantes de la Bastille, ETCÉTERA. |
Den Albigensern folgten die Hussiten
und fochten aus, was diese blutig litten. Auf Hus und Ziska folgten Luther, Hutten die 30 Jahre, die Cevennenstreiter, die Stuermer der Bastille UNDSOWEITER |
Próxima pregunta (¿Qué habéis
logrado etc.?):
La declaración citada de nosotros acerca
del gen y el genoma, nos parece que
fue aceptada de lo cual nos asombramos un poco. De lo contrario habríamos
tenido que remitir a la diferencia entre la tecla del piano (gen) y el
teclado del piano (genoma) por una parte, y el pianista por otra, una diferencia
que, por lo visto, la genética todavía no conoce, a diferencia
del común de la gente supuestamente menos inteligente. ¿Quizás
el común de la gente ("el pianista") ya ha abolido toda la genética,
esta moda de la clase médica, y nosotros no nos hemos enterado de
eso?
Pero la pregunta sigue. Preguntan por lo que hemos
logrado, por lo que hemos cambiado. Por lo que queríamos
revolucionar hasta ahora. Por lo que hemos logrado además de cárcel
y persecución. (Contestamos con una pregunta: ¿se ha quejado
alguien? ¿A quién le importa lo más mínimo?
¿Hay entre los interrogadores alguien
inocente y desinteresado al respecto?).
Próxima pregunta: ¿Cómo estáis
organizados? es decir 1) cúpula, jerarquía, pirámide,
2) grupos:
¿Debemos ver las preguntas en relación
estrecha con nuestra cita (la metáfora alrededor de gen y genoma)
o debemos entender la pregunta como invitación camuflada de hacer
balance y dar tregua y ceder? En cuanto a la última parte de la
pregunta contestamos: haced vosotros mismos balance, reconoced vosotros
vuestra vida estropeada por los médicos y decidid vosotros mismos,
si la causa es ésta que, a pesar de vuestro estrés y ajetreo,
de lo cual se burlan unos pocos, que por pura casualidad han alcanzado
el éxito, seguís siendo demasiado pobres para tener la más
mínima posibilidad de comprar los medios y los servicios de la clase
médica para que os congelen y os descongelen cuando vengan tiempos
mejores o para dejaros enterrar ya ahora. Esta respuesta impertinente,
polémica e incluso hiriente (¡aquí otra vez!), que
no vendría en absoluto al caso, sería muy dudosa y los objetos
y sujetos dudosos somos nosotros, pero muy solicitados, ¡eso sí!
Aquí la respuesta que viene al caso es la siguiente: Nada,
no hemos logrado nada en absoluto, si se abstrae de todas las revoluciones
anteriores que son revoluciones contra el instinto de saciarse y contra
el instinto de imponerse, incluída la revolución rusa y también
la estalinista. Nadie, ni hombre, ni animal, ni planta, ni materia prima
se ha saciado entre nosotros, de forma perceptible para nosotros, nadie
ha hecho carrera entre nosotros, sino a través de nosotros, eso
sí, muchos en otra parte. Quien tenga 40 años en la sociedad
actual sin haberse hecho millonario es un tonto, ha dicho uno del movimiento
del 68, cuando fue todavía estudiante, pero hoy en día éste
es un alto ejecutivo en la antigua capital del Reich, Berlín. No,
tampoco desde este punto de vista, no hemos logrado nada, no tenemos nada
que esperar, porque no pocos de nosotros han superado mientras tanto los
40 o se han avejentado, si uno toma en base criterios biológicos,
tampoco dentro de 1 millón de años serán millonarios.
Pero que se anden con tiento estos señores
millonarios, esa minoría mezquina del iatrocapitalismo: no hemos
ahorrado en gastos, a veces por el importe de más de un millón
por encima de la raya, para hacer jubilarse de por vida a algún
que otro millonario por ejemplo, o a uno de la dirección de la clínica,
un asesino de pacientes, jefe del departamento de los así llamados
delincuentes dementes, él mismo el único delincuente realmente
calificado con respecto a su pasado en las SS y el nacionalsocialismo.
Efectivamente, no somos gente pobre, en caso de necesidad. Pero tampoco
hemos celebrado nuestros éxitos, tampoco nos hemos
deleitado con el mal ajeno. Porque ¿qué se cambiaría
con eso? Sólo el dinero no hace la felicidad e incluso nosotros,
los millonarios accidentales y al mismo tiempo franciscanos habituales,
lo sabemos por experiencia. Esto era uno de los hechos y por hechos
se nos pregunta.Y también en cuanto a los hechos; menos es algunas
veces más. Con esta respuesta hemos contestado al mismo tiempo a
la próxima pregunta: ¿Qué habéis cambiado?,
es decir, en cuanto a la característica generalizable. De este modo
no hemos cambiado en absoluto nada. El antes mencionado jefe de sección
de la clínica fue sustituido por un jefe más moderno y a
los pacientes les fue dorada su jaula, unido con la condición de
olvidarnos e incluso los así llamados delincuentes dementes saben
olvidar. Pues en alguna parte lo habrán aprendido. Con todo eso
no podemos excluir, como tampoco la policía puede excluir algo por
regla general, que haya un plano astral y una memoria mundial (crónica
de Akasha). Con la astropatía como medio, como recurso provisional
y de urgencia, podemos, a diferencia de la policía, registrar exactamente
efectos
y repercusiones que hemos causado con nuestro patrón de acción.
Resultado: allí y en ciertos lugares había, hay y sigue habiendo
mucha satisfacción y complacencia. Aparte de esta restricción
de poca importancia de la que tenemos certeza sólo en virtud de
la enfermedad, podemos estar de acuerdo con todos los que con su pregunta
a nosotros por los cambios suponen manifiestamente o sin manifestarlo que
somos una quantité négligeable (cantidad negligente),
el conjunto vacío por antonomasia. Hay que añadir que tampoco
el camuflaje sea nuestro principio de éxito, porque los pacientes
o los que se hacen pasar por tales no sirven, como es sabido, como militares
ni como ambiciosos de éxito.
¿Que habéis conseguido revolucionar
hasta ahora?
Respuesta: la revolución, a partir de nuestros
primeros comienzos hasta ahora.
¿Que habéis logrado además
de cárcel y persecución?
Respuesta: En este momento presente por ejemplo
que alguien, a millares de kilómetros de distancia, herido en el
corazón por la protesta en virtud de la enfermedad, vivida muy de
cerca, haya cambiado sus acciones y su modo de pensar. A lo mejor
sólo nos lo hemos imaginado, pero los efectos materializados en
forma de preguntas hacia afuera los tenemos directamente ante
nuestros ojos. Lo que hemos logrado aparte de cárcel
y persecución es que nosotros, hace 30 años siéndonos
unos a otros completamente desconocidos - y ¿hay algo más
egoísta que los enfermos unos en contra de otros? - nos hemos reprogramado
unificadamente
a favor de la enfermedad, así que ya no estamos expuestos,
como lo demuestran los tickets de nuestras compras, económica,
social e ideológicamente a ningunas distracciones o maniobras
de diversión a favor de lo existente y lo dominante. De vez
en cuando lo expresamos también de esta manera: hemos puesto
a la clase médica, que es real y efectivamente la única clase
dominante, a dieta absoluta. Es decir que dentro de la esfera de
nuestra influencia el sistema imperante se ha derrumbado como se
derrumba todo sistema si se le priva de la energía, como lo demuestran
también los tickets de las compras. También con respecto
al cautiverio y la persecución ya lo hemos demostrado. El
"resto" de las comprobaciones y las constataciones no podemos demostrarlo
a nadie mediante tickets de compra. Pero de todos modos hay otra
gente además que a este respecto está metida en el mundo
periodístico
y que nos certifica que hemos logrado con efectos sobre las
masas, justamente también para los ingenios más sencillos,
lo que antes de nosotros ninguna crítica y tampoco la crítica
más crítica, ni siquiera se ha atrevido a poner en duda;
a saber, práctica y no sólo teóricamente, lo más
santo de lo santo, el valor más apreciado de todas las sociedades,
es decir la salud, las nueve décimas partes de la felicidad de la
vida (Schopenhauer). Y también que hemos desenmascarado la relación
santa de pareja, incluso en sus formas más modernas, más
libertarias y más espiritualistas, como relación díada
entre médico y paciente, que nos es agradecido mucho. Asimismo
hemos opuesto a los
así llamados mal formados de hoy como
los mejores precursores de la humanidad, contra los yuppies y los
fanáticos de la salud, lo cual fue aplaudido mucho, y ni con mucho
eso no les ha hecho desistir,
como SPK, de estar día y
noche danzando, cojeando y torpes, a todos los así llamados
inválidos y minusválidos. Los cambios y las transformaciones
(mucho más de lo que hemos mencionado aquí) que hemos logrado
además de la cárcel y la persecución están
fijados desde hace mucho por escrito en varios lugares y de vez en cuando
ya repetidas veces: hemos aprendido un poco de forma bastante poco
espectacular, aparte de cárcel, persecución y cosas por el
estilo, a veces también espectáculos mortales, a hacer carne
y sangre nuestra ideología, y a derogar ya sea sólo
temporalmente, al menos para nosotros, la ideología imperante con
sus valores básicos. Además ni siquiera nuestra propia ideología
es algo sagrado para nosotros, de lo contrario habríamos encontrado
otra palabra. También quien sienta los
efectos de esta nuestra
ideología, sea por las malas, sea por las buenas, no tiene por qué
creer en ella y tampoco morirá automáticamente por ella (muss
nicht automatisch dran glauben = por eso no morirá automáticamente).
La pregunta no estaría contestada completamente
sin volver otra vez a la imputación de que se pudiera lograr
algo
con cárcel y persecución y que lo demás fuera muy
dudoso y por eso hubiera motivos para aclararlo con preguntas apartes.
A los pacientes a menudo les resulta efectivamente difícil, y es
una buena suerte, el ir a la cárcel en lugar de estar y quedarse
expuestos directamente a los médicos en hospitales y en hospitales
psiquiátricos. Ir a la cárcel formaba parte de nuestra retirada
estratégica, y era un ascenso, un éxito, una
continuación y una mejora de nuestras posibilidades de poner
a la clase médica a dieta absoluta. Incluso a través de huelgas
de hambre y bajo las formas y circunstancias más graves de la alimentación
forzosa podíamos arremeter cuerpo a cuerpo contra la clase médica
en servicios quirúrgicos y psiquiátricos de las cárceles.
Resultaría entonces difícil de negar éxitos importantes
también sobre este particular. Pero exactamente en este punto nos
ayuda la circunstancia de que cada persona más o menos razonable
y sensata, si está preprogramada iatrocapitalistamente, no considera
como un placer la cárcel y la persecución, aunque sea un
éxito, entonces un éxito bastante dudoso por el cual
un ciudadano honrado del iatrocapitalismo no es capaz de envidiar seriamente
a nadie y mucho menos a un enfermo y paciente. Hay que añadir que
los médicos han negado ya con anticipación que entre los
centenares del SPK hubiera un solo paciente "de verdad". Entonces nadie
ha creído, y a los médicos y a sus periodistas se les debe
creer, que fuera un éxito cuando una docena del anterior SPK fue
encarcelada como cabecillas y supuestos seducidos. También las llamadas
de atención que lanzan la cárcel y la persecución
en los medios de comunicación, y con las que cada oposicionista
político en todos los países hoy en día es honrado
con toda seguridad, quedaban en nuestro caso totalmente suprimidas. Los
medios de comunicación han comparado a otros grupos perseguidos
por motivos políticos con nosotros para hacerles aparecer y, todavía
mejor presentarles, todo por supuesto bajo dirección médica,
como enfermos y locos ante la opinión pública. De este modo
también los oposicionistas políticos tomaban abierta y persistentemente
parte en el combate de los perseguidores y de los médicos contra
nosotros. Dicho positivamente, hay que insistir en que a través
de la enfermedad no se logra absolutamente nada, y mucho menos ser corrompido
por lo que se llama en las condiciones imperantes éxito o fracaso.
Después de haber aclarado eso una vez para siempre, y hacía
falta mucho, hoy en día ya nadie, luchando por la enfermedad,
tiene que correr para obtener cárcel y persecución.
Pero también este premio por el éxito o el fracaso dependería
totalmente de su propio juicio y no tendría absolutamente nada
que ver con éxitos pasados o futuros de nuestra parte.
Nuestra intención tampoco en este caso es de causar un choque a
alguien y mucho menos un choque curativo, porque algo semejante lo hay,
según dicen los médicos. Pero aquí hablan solamente
los hechos por los que somos preguntados.
La respuesta a la próxima pregunta: "¿Como
estáis organizados?" podríamos después de lo ya
dicho resumir más o menos así: no estamos organizados en
absoluto. De cara al exterior nadie se organiza con nosotros, a no
ser a favor de la enfermedad, como eso se ha visto muy drásticamente
hace 25 años en el caso de la cárcel. Todos los de fuera
ya están organizados de alguna manera, están usados como
órganos, como útiles y medios en planes ajenos y forman
parte de cualquier sistema mientras que desmontamos entre nosotros
todas nuestras relaciones habituales y adquiridas que son relaciones
entre mercancías, relaciones valorables y explotables, todas éstas
las desmontamos permanentemente. Algunas veces no nos hemos encontrado
durante años aunque conociéndonos o sin conocernos, pero
siempre estamos unidos estrechamente a través de la enfermedad
y el saber desarrollado acerca de la enfermedad. Pero la pregunta acerca
del estar organizados parece ser importante porque está acentuada
con subrayados. Por eso otro ejemplo. Ya si alguien nos pregunta,
entonces está unido a nosotros a través de la enfermedad,
sin estar organizado o estando organizado, sin duda alguna de una manera
neorrevolucionaria. Y si además algo está pasando fuera
y dentro, entonces tenemos para ello la expresión EMF (expansionismo
multifocal). Pero donde hay una clase médica, una clase de pacientes
no está lejos. La clase médica está organizada y sin
duda alguna está organizada muy bien a escala internacional, entonces
también a este respecto y desde un principio la organización
no entra en absoluto en consideración como modelo para
la clase de pacientes. También conforme a la experiencia la enfermedad
desbarata inmediatamente e incluso sin conocimiento a toda organización
y a todos los proyectos. ¿Verdad? En cambio toda organización
es un sistema de fines y medios, cada órgano el instrumento del
otro, un sistema de utilizar y explotar, según la relevancia
en la jerarquía de la organización. Eso es provechoso
para las cosas, pero perjudica a cada uno. Los pacientes en el estado
primordial, y exactamente en el caso de los pacientes, eso se manifiesta
con toda claridad, se desesperan y se explotan mutuamente, cada uno es
el medio para los fines de los demás, tolerado sea de buena gana
o de mala gana por los médicos o sea refrenado por terapéutica
forzosa e individual. Si todo eso se convierte en una organización,
en un partido, una organización obligatoria, en una asociación
registrada o no registrada con cuotas forzosas o donativos voluntarios,
entonces eso o ya no tiene nada que ver con enfermedad o reina la locura
de la protesta sin rumbo fijo (ungerichteter Protest) (así
lo hemos llamado en SPK - HACER DE LA ENFERMEDAD UN ARMA) ,
de la protesta sin rumbo fijo de todos contra todos. De la decisión
a favor de la enfermead no resulta ninguna organización, sino un
cuerpo amorfo, comparable con una nube de calor (compárese la elaboración
sistemática de este contenido en IATROCLASÍA, en: SPK - Documentación
IV, en alemán e italiano).
Especificando la cuestión de la organización:
Tanto externa como internamente no tenemos una cúpula.
Pero el espacio entre artillería pesada y ligera (metáfora
militar por razones de comprensibilidad), entre más adelantados
y menos adelantados es latente fuera y dentro de las relaciones
internas, hasta pasar desapercibido.
Acerca de la pregunta sobre la organización
con respecto a "grupos":
Nosotros mismos preferimos decididamente la expresión
colectivo
porque se trata de una colección o bien de una acumulación
de, en su origen, unidades completamente distintas, incluso según
las circunstancias mutuamente desconocidas y permaneciendo desconocidas,
unidas solamente en la unidad enfermedad. Según las reglas investigadas
por Sartre hay que considerar en cambio los grupos como productos casuales
determinados por las circunstancias, como por ejemplo la gente que espera
el autobús en la parada (serie), los oyentes de la radio o los espectadores
de la televisión (serie), escandalizables en el mejor de los casos
a corto plazo, en todo caso manipulables. Según Sartre
se forman
grupos en fusión si en el cine o en el teatro por
ejemplo alguien gritara "¡fuego!" y todos están unidos a corto
plazo aplastándose mutuamente con los pies para salvarse y para
alcanzar la salida de emergencia, o durante el asalto a la Bastilla si
estuvieran anunciados actos de terrorismo desde arriba. Por fin existe
el grupo institucionalizado mantenido unido el más tiempo posible
mediante terror interno o terror externo, ya sea solamente como amenaza.
Por lo demás los así llamados terapéutas
forman, como es sabido, los así llamados grupos terapéuticos.
Manipulando e interpretando, todo gira allí alrededor de las relaciones
de pareja, de lo familiar y de lo famillonario. Tampoco eso es asunto nuestro
como ya lo hemos mencionado.
La próxima pregunta podemos resumirla como
sigue: ¿Cómo podéis afirmar que os habéis separado
del sistema ((lo hemos superado, lo pisoteamos, ¡cuando sea necesario
preferimos la muerte!)) si tenéis que ganaros la vida, trabajáis
dentro de la sociedad y buscáis puntos estratégicos para
poder formar vuestros grupos?
Respuesta: Pues, aparte de la imputación
"grupos" (no tenemos y no somos), "buscan" (no buscamos porque para nosotros
ya desde hace mucho en la realidad existente no hay nada que se pueda buscar
ni mucho menos encontrar), "puntos estratégicos" (no somos ni templarios
ni generales de la OTAN), nosotros llevamos permanentemente en el escudo
desde hace varias décadas inmediatamente después de la
alienación,
el trabajo asalariado como 2o momento del concepto de la
enfermedad. La excusa proverbial que al fin cada uno tiene que ganarse
de algún modo la vida, lo que es la evasiva corriente para no hacer
nada o hacer lo falso, pero en todo caso nada contra el sistema,
estas evasivas nos son muy conocidas, incluyendo los pretextos "familia",
"obligaciones", "no tener tiempo" y más cosas por el estilo, culminando
en la constatación de que uno no puede hacer absolutamente nada,
que los demás son demasiado malos, que uno sufre siempre el daño
y los demás la alegría del mal ajeno y porque no se puede
hacer nada, uno está eximido de la responsabilidad - una constatación
que favorece la comodidad pero no es de ningún modo hostil al principio
asesino del rendimiento. Con la respuesta a otra pregunta ya hemos señalado
antes que desde el punto de vista material, es decir pecuniario, no hay
inocentes, por consiguiente hay solamente responsables. Pero quien comparte
la responsabilidad de todo sin protestar, no tiene ningún motivo
para dirigirse justamente a nosotros con sus quejas y sus preguntas. No
creemos en el curso inevitable del negocio imperante de saciarse y tampoco
en la necesidad natural de valer más, de tener que ser más
estimados que los demás. Durante meses hemos activado en
nosotros la enfermedad de hambre en las peores condiciones de tortura e
incluso hemos superado el hambre. Ni siquiera el sistema
penitenciario, ni siquiera la sociedad penitenciaria podía vencernos
con sus medias raciones y la dieta absoluta. La enfermedad
era más fuerte. ¿Hay que excusarse de poder ejecutar
en cualquier condición trabajo asalariado, la peor forma de esclavitud,
porque no obstante uno pisotea al sistema perteneciente? En nuestro concepto
de la enfermedad viene inmediatamente despues de la alienación,
ya lo hemos dicho, el trabajo asalariado. ¿Has oído hablar
ya algo de trabajo asalariado no alienado? También eso es
una canción que hemos aprendido a cantar ya hace unos años:
El trabajo merece la pena /donde reina la enfermedad (Die Arbeit lohnt
/ wo Krankheit thront). ´Sí, en tanto que nos está
permitido,
trabajamos también dentro de la sociedad, es decir no a sueldo,
sino a favor de la revolución en virtud de la enfermedad. Incluso
en el extranjero nos gusta ser útiles donde podemos. Pero quien
no quiere,.¡adiós, muy buenas! Por razones de la enfermedad
y de todo lo relacionado con ella, para nosotros no existen problemas de
extranjería ni en el país donde vivimos, ni en el extranjero.
Solamente la óptica médica produce problemas de extranjería,
problemas raciales y problemas de superpoblación. Lo que en esta
sociedad los médicos necesitan y consumen (víctimas humanas,
etc.) para poder vivir, eso sería por consiguiente una pregunta
muy adecuada para poner en un apuro a la clase médica. Preguntarnos
acerca de eso es un desperdicio. Nosotros nos hemos separado una vez para
siempre de esta sociedad. Crearnos la sociedad en la que
podemos
y queremos vivir, de eso éramos capaces de caso en caso nosotros
mismos todas las veces durante 30 años del SPK.
Respuesta a la pregunta acerca de los terrenos
junto al Monte Agrebal San Guiris que según los lugareños
está considerado como un lugar con poderes milagrosos. Más
o menos la mitad de la población muere allí hoy en día
por "radiaciones" e irradiaciones, por el así llamado cáncer
("Malo") o rayos y cosas por el estilo, por no olvidar la relativamente
alta tasa de médicos.
Por lo demás también puede encontrar,
lo cual es asombroso (was Wunder!), mucho de mórfico en los
periódicos, pero apenas en su formación primitiva:
Estos terrenos no están reservados para un fin o un lugar determinados. En el año 1988 buscamos un sitio apropiado para poder aparcar nuestros coches. Un alemán nos dio la recomendación de aceptar su casa que estaba libre en el litoral levantino. Elegimos astropáticamente el pueblo correspondiente como punto de referencia y comprobamos que todo el litoral levantino no era apropiado para nosotros luego. Kilómetro a kilómetro desplazamos las coordenadas recorriendo la región en todas las direcciones hasta unos 80 kilómetros hacia la penúltima frontera antes del Atlántico que además estaba indicada como zona de peligro. No hubo terrenos. En cambio se nos habló por teléfono de una casa abandonada que podíamos ocupar sólo a condición de que aceptáramos un pequeño campo apartado e inaccesible para coches. Como las coordenadas corrrespondientes eran astropáticamente las idóneas, nos informamos en la biblioteca sobre el lugar y la gente. Leímos el nombre que nos recordaba a Erasmo y a Ulrich von Hutten en cuyos escritos lo habíamos encontrado durante nuestros años escolares también una vez. Así nos enteramos de que existía, cuadrando con las coordenadas astropáticas, también el tal Monte. Abogados extranjeros que se asesoran con nosotros en materia de enfermedad nos recomendaban aceptar la "huerta" y la "cabaña", ya fuera sólo temporalmente. Sin otra finalidad contactamos por primera vez físicamente con el terreno a finales del año 1988/89 después de un curso interno del idioma de tres semanas. Aunque llegamos allí nueve, los vecinos nos acojieron con amabilidad e interés y mucha complacencia, y celebraron con mucho énfasis que nos ocupáramos desde un principio del campo que estaba en barbecho durante años. Nos decían también que esto había perjudicado mucho a sus propios campos vecinos. Sólo años más tarde nos dijeron en voz baja que ellos mismos preferían no pasar a solas las noches en sus casas de la aldea aunque ello fuera mejor y más tranquilizador también para su ganado. En ese momento ya sabían que, como decían, podían fiarse de nosotros y que seguíríamos. El trabajo con las reparaciones no nos dejaba pensar por el momento en otros objetivos y finalidades.
En el año 1990, durante un fin de semana, nos preguntó por primera vez un turista de la capital de la provincia por el por qué y el objetivo de nuestra permanencia y nuestras actividades en esta región y por qué se nos ocurrió exactamente esta región para venir desde Alemania. Al principio nos interpretó mal como si fueramos una organización de auxilio para presos en Alemania. Contra este malentendido protestamos enérgicamente. Acababamos de traer un armonio que tiene 100 años y hubo también algunas notas por allí. Pero no se dejó distraer. Así le explicamos a grandes rasgos más o menos exactamente, cumpliendo su deseo, nuestro proyecto en Alemania lo mejor que pudimos en vista del idioma extranjero. Nos causó bastante sorpresa cuando este señor nos invitó insistentemente a entrar en actividad también aquí de este modo porque exactamente aquí y en la región habría bastantes necesidades para eso. También él era lo suficientemente amable para disimular su decepción cuando le rogamos, con referencia a la abstinencia conveniente en materia política, que tuviera comprensión por nuestro "aquí nunca". Mientras tanto se aprecia nuestra ayuda para niños y también para mayores que tienen problemas escolares para aprender idiomas extranjeros como inglés, francés etc. También nuestras presentaciones musicales y nuestras explicaciones acerca de la composición musical del país, así como de la moderna y de la de origen alemán, están acompañadas de cada vez más grandes expectativas por parte de la gente de la región.
En el pequeño campo probamos ya desde hace
mucho consejos de literatura esotérica, es decir antroposófica,
y ya podíamos incluir algunas cosas en nuestra patopráctica.
Tal vez dentro de algunos años estemos en condiciones de poder instalar
allí entre varios de nosotros una especie de academia con cursos
en los que podamos continuar, cumpliendo los deseos de la gente de la
región, con lo que ya hemos empezado allí sin tener que
dejar lo necesario aquí en Alemania y lo liberador que todavía
es urgentemente preciso y posible en virtud de la enfermedad.
Respuesta a la pregunta: "¿En qué
os diferenciáis del resto de los partidos políticos?":
En todo, aparte de que no nos hace falta ir a la
caza de electores con programas de salud.
Respuesta a la pregunta sobre si consideramos
a todos los médicos como abobadores y abobados:
Sí, porque de lo contrario no estarían
como médicos en sus organizaciones ni serían tolerados en
sus puestos. Con eso todos están invitados a demostrar lo contrario.
En el caso de que "fracasaran", serían bienvenidos como pacientes
de frente. Es cierto que con eso lo perderán todo, pero de haber
superado una vez para siempre el sistema, esto no es ni con mucho un regalo
de por vida que uno ha conseguido de una vez para siempre.
Otra pregunta es si nos hemos planteado la posibilidad
de que haya seres con batas blancas que estén trabajando conscientemente
dentro del sistema desde otros planos, que lleven las manos de los médicos
pero sin seguir sus pautas:
Respuesta: Nuestra canción del Frente
de Pacientes dice: "Enfermedad de la Tierra / el cosmos su devenir
/ su tono de calor" (Krankheit der Erde / Kosmos ihr Werde / sein Waermeton).
Nuestras ideas, todas nuestras ocurrencias libres que nos parecen importantes,
nosotros
mismos examinamos astropáticamente de qué pie cojean
(wess’ Geistes Kind sie sind) y si podemos fiarnos de ellas antes
de transformarlas patoprácticamente en actividad material. Seguimos
el mismo proceder por supuesto con nuestro actuar antes de que nos venga
posteriormente una duda. Toda la literatura accesible sobre curanderos
espirituales, prácticantes de Kahuna, psiquiatras que trabajan con
médiums ("30 años entre muertos"), terapéutas astrológicos
e iatromatemáticos y también la obra completa de Paracelso,
toda esta literatura la hemos leído en algunos casos más
de una vez y en nuestro libro "Enfermedad, la totalidad del futuro" hemos
discutido y expuesto los resultados desde el punto de vista de la enfermedad.
La actitud básica que se manifiesta en todos esos ideologismos es
una hostilidad contra la enfermedad y los pacientes, sobre todo en los
de la época prenazi con su endemonización de los hospitalizados
forzados como glotones inútiles que por su parte son alimentación
astral hasta el más alto Devaján (Devachan) para demonios,
vampiros y muertos vivos, esta actitud hostil a la enfermedad y a los pacientes
nos ha inducido a ver en Hitler solamente al ejecutor y al mozo
superior del verdugo de una ideología que como ideología
terapéutica rabia contra toda "vida indigna de ser vivida",
y con la cual el mundo y no sólo los alemanes, estaba familiarizado
ya mucho antes de la época nazi, y la cual estaba difundida, aprobada,
apreciada y pagada pronto después de 1933 como "Mein Kampf" (Adolf
Hitler) en la lengua universal que es el angloamericano, así
que Hitler pudo permitirse su casa en el Obersalzberg. Por eso: ¡Dime
con quien andas y te diré quién eres! (Trau, schau wem).
Según todo lo que pasa en el mundo, nos parece mejor darles a los
médicos y a los terapéutas de este mundo sistemáticamente
en los nudillos en vez de hacer caso de los seres del más allá.
Quizá de esta manera se pueda ayudar mejor a estos últimos
porque parece que les resulta cada vez más difícil el incorporarse
a alguna parte. Nosotros por nuestra parte remitimos tranquilamente también
aquí si nos está permitido también
a nosotros, a una palabra de Cristo o en realidad a una palabra cristiana:
"Por sus obras les reconoceréis." Y como los caminos de Dios son
a menudo oscuros e inexplorables, según dicen, antes de que quede
claro el buen sentido también de los viejos y los modernos asesinatos
de pacientes con lo que, como es sabido, todo empieza, antes de que les
pueda costar el pellejo a los demás, a los "politizados" por ejemplo,
nosotros mismos lo preferimos examinar muy a fondo, si hace falta,
nuestras obras, actividades y fechorías, inclusive nuestras ideas
y ocurrencias libres con la ayuda de las estrellas.
Tampoco para la siguiente pregunta acerca de los
seres invisibles de luz y los genios cósmicos (buenos genios) de
la medicina hay nuevos puntos de vista. Nos parece, como les parece
también a la mayoría de los burgueses, cuando abren los periódicos
o pulsan el botón, que toda la realidad existente, incluyendo la
medicina, al menos en esto las dos coinciden, parecen dejadas ya
desde hace mucho de todos los buenos genios.
Acerca de la pregunta por las fuerzas curativas
cósmicas, la séfira Chocmah y las curaciones milagrosas cristianas
tenemos que decir que hoy en día la Tierra está ahí
para aprovisionar de enfermedad al cosmos (traducido:
joya, objeto de adorno) y a los seres y las fuerzas de allí, porque
de lo contrario también allí, dicho sin metáforas,
sigue haciendo frío y más frío. En este contexto hemos
introducido,
a falta de un mejor sustituto para las ciencias naturales y las letras,
una
patopráctica que llamamos termomimética. La
séfira Chocmah,a la que hay que considerar como primera emanación
de la luz primordial y por consiguiente como especificación
del calor, está incluída en ésa, si uno quiere,
como tercer momento del concepto de la enfermedad. Milagros
los consideramos no sólo posibles, sino incluso muy necesarios.
Así parecería milagro si se consiguiera evocar desde los
contentados y los ávidos de imponerse, los que son llamados hoy
erróneamente seres humanos, a la especie humana en
una forma
material pero amorfa, (das Gattungswesen Mensch in grobstofflicher, aber
formloser Gestalt zu evozieren) en vez de ver en la enfermedad que se impone en todo
caso, en vez de ver en las enfermedades, como las condiciones de la especie
humana, sólo el motivo, la ideología justificativa para abrir
camino a la clase médica con el fin de abortar la especie humana
ya antes de que ésta tenga la ocasión para manifestarse
como un suave presentimiento de lo necesario y lo liberador. A los milagros
de la antigüedad dentro de una realidad también materialmente
muy diferente, los hombres volantes sin avión, el andar sobre el
agua, les damos por tan verídicos como tal vez nadie más.
Ya solamente con eso la realidad existente como una realidad eternamente
inalterable se reduce en principio y estrictamente a la categoría
de lo relativo tomando la dirección hacia una utopía
en virtud de la fuerza de la enfermedad, nuestra
utopatía en la
cual estamos trabajando,
meta conseguida.
En cuanto a la pregunta del Dr. Hamer opinamos
que todo eso no tiene nada que ver con enfermedad, sino más bien
mucho que ver con ordenadores y con un refrito de la mitología de
Freud al estilo de Weizsaecker. Por lo demás tampoco este médico,
a diferencia de algunos otros, ha venido nunca, aunque fuera solamente
un rato, al SPK, y eso que vivía en aquella época
en Heidelberg, para informarse de primera mano escuchando excepcionalmente
a los pacientes. Ya que también él ha pagado como médico
y sin protestar sus cuotas obligatorias al Colegio médico, Hamer
forma parte de los que, representados por el entonces funcionario jefe
del Colegio médico en la región de Heidelberg, de nombre
Dr. Rotzler, han impulsado en reuniones secretas con el primer alcalde
de entonces, el señor Zundel, la política de aniquilamiento
contra los pacientes del SPK desde el primer día - sea activa,
sea pasivamente, pero siempre con mucho empeño. Por el contrario
el Colegio médico del Land Baden del norte en Karlsruhe (más
prudente y por eso tal vez con doble estrategia, mejor dicho: con doblez
bífida - ¡por Esculapio!), es decir fuera de la lucha directa,
pero también competente, ha declarado en público que no
había, desde el punto de vista médico, por qué
o motivo alguno para proceder contra el SPK, o sea para tomar en consideración
medidas contra los pacientes a no ser para mandar inmediatamente tanques.
Comparado con Hamer, en cambio, Huber podía a la sazón escuchar
a los pacientes, de tal manera que una reportera de una gran revista
en
conversación desde hacía más de una hora con Huber
y una media docena de otros pacientes en los locales del SPK pudo decir
al final:"¿Y cuándo viene por fin vuestro Huber?" y - mirando
a la puerta - "enseñádmelo ya, traedlo, ¿por qué
nadie se levanta para traerlo?"
También en cuanto a las demás preguntas y pareceres opinamos, conforme a aquella tradición filosófica (Spinoza, Hegel, E. Unger), que ninguna opinión, ningún pensamiento es completamente falso, a menos que éstos se consideren como la última palabra sin la más mínima necesidad de ser completada. Hay que añadir en nuestro caso que no se trata de pretender estar en posesión de la verdad, ni mucho menos reclamamos que nuestras declaraciones sean ciertas. Lo que sí reivindicamos, y eso con toda decisión, es una ideología que pueda ser, según todos los criterios vigentes, completamente falsa. Lo principal es que ayude a crear un nuevo derecho a través de la enfermedad, lo esencial es que sea apta para despertar y activar en todas partes las fuerzas de la enfermedad que son aptas, en continuación con las revoluciones pasadas, para revolucionar la revolución misma, a saber, no en aras de un mejor porvenir, sino en aras de cambios inmediatos aquí y ahora (revolución en una generación), ahorrando a los futuros, a ser posible, rodeos e inconvenientes en cuanto sean evitables.
Por lo demás tenemos con nuestro método de construcción deduccionista de los universales (universaliendeduktionistischeKonstruktionsmethode) la pretensión de convertir lo que se llama normalmente fantasía efectivamente en una fantasía totalmente libre, despegada de toda realidad existente, uniendo conceptos en apariencia totalmente heterogéneos y generando así creaciones de la fantasía para acercar éstas últimas en un segundo paso en la dirección contraria, y de nuevo, poniéndolas a prueba y rectificándolas, a una realidad aniquilada y cambiada mediante todo esto. (Piedras y agujeros negros esperan eso y esto se puede creer o no. Probatum est!)
En pocas palabras: ponemos la enfermedad ante la materia correspondiente que hay que abordar, componemos el aparato adecuado, lo componemos por ejemplo de sustancias vegetales, así llamadas potencias altas, frecuencias bajas (sol sostenido ossia la bemol, etcétera, pero lowest tech) y cosas por el estilo, así pues transformamos (¡y transubstancializamos!) en lo real, en lo material, pero no primariamente en la conciencia. Quien pasa después de una lesión grave durante semanas sin conciencia en una llamada unidad de reanimación, ha perdido la conciencia, es decir ya no se puede transformar la conciencia, pero lo que sí se puede es despertar, abrir camino para y fortalecer la fuerza de la enfermedad. Los medios ideológicos y conscientes tienen que estar materializados con anticipación, hay que tenerlos presentes y preparados (parat), incluso en forma de un aparato (Ap-parat), también fuera del intelecto, de la razón, del sentido y de la conciencia.
Después de haber anticipado todo esto, se trata, como queda dicho, con respecto a nuestro a-favor-de-la-enfermedad de ya no tomar parte en el juego del sistema. Pero eso ni con mucho es todo. Además con el mero hecho de que uno ya no vaya al médico (Hamer) no se ha logrado ni cambiado nada. En cuanto a la transformación revolucionaria no podemos conceder una prioridad ni a la conciencia ni al así llamado individuo por la sencilla razón de que la decisión a-favor-de-la-enfermedad, que se toma en base a la enfermedad, desmiente con razón a todas las demás preferencias, jerarquías, relevancias (Stellenwerte) y urgencias.
También los así llamados conflictos y las así llamadas responsabilidades estamos acostumbrados a tomarlos muy en serio, es decir a abordarlos en primer lugar en su forma material y materializada. Cómo por consiguiente se puede convertir por ejemplo la expresión responsabilidad en la responsabilidad de todos y sin distinción alguna, ya lo hemos expuesto antes. Lo mismo puede decirse acerca de la pregunta sobre los errores y las relaciones de pareja que consideramos como opiniones que requieren revisión, como por ejemplo la opinión tradicional en la India antigua que con cada gota de esperma el hombre pierde un año de vida, sin poder garantizar aquí y a toda prisa (an dieser Stelle , auf die Schnelle) la correspondencia exacta de las relaciones numéricas.
Si desgastamos nuestras fuerzas con nuestro trabajo
antes de tiempo o si nos regeneramos, esto no podemos juzgarlo ni mucho
menos nosotros mismos. En todo caso, una mujer mayor de la región
ha asegurado a uno de nosotros que, desde un principio, le ha tomado por
tan viejo como es efectivamente según sus propios datos. Tampoco
nosotros sabemos exactamente lo que es en el fondo la Creación.
En total más bien recreación que regeneración. Quizá
la enfermedad es la creación, quizá una entre muchas creaciones,
en todo caso un progreso en la superación de lo existente. Porque
la muerte no tiene nada que ver con enfermedad, como queda dicho, a no
ser que sea en forma del terapéuta y la terapia. Es fácil
preferir la muerte. Si algo puede ayudar a la conciencia, es la
enfermedad la que también le ayuda a hacer saltos dialécticos.
Hay que pensar también en los temporalmente sin conocimiento o en
los que siguen de cualquier modo para siempre sin conocimiento, tal vez
la mayoría de la población mundial actual. También
a todos ellos les queda al menos la enfermedad en tanto que falta la
especie que nunca se realizará automáticamente. Lo contrario
sería verdaderamente una ayuda al desarrollo, es decir mayéutica
(asistencia al parto) de la especie humana, pero totalmente de otra manera
como siquiera Sócrates lo hubiera previsto.